lunes, 4 de abril de 2011

Contigo

Al igual que todos los dias, la brisa maria volvia viento sur, a la misma hora que siempre, haciendo que el viento refresque rápidamente por las calles de la ciudad.Se empezaban a crear olas, gracias a la marea,que sube, y sube, hasta que no puede más. Las farolas se apagaban con la llegada de el sol,seria inútil que siguieran encendidas, ¿Que hay más brillante que el sol?. 
Las carreteras empezaban a llenarse de conductores que se dirijían a conseguir su sueldo, para alimentar a las bocas de sus princesitas en casa. Los semáforos cambiaban casi al ritmo de la música de tu ipod, y las bocinas de los coches empezaban a sonar, arrancar, frenar, un derrape, y algunos chillidos, algo normal en una mañana de Lunes. 
Los pajaros ya chismorreaban en la copa de los árboles, mientras las secretarías se dirijían a paso firme a sus oficinas. 
Los más madrugadores, se levantarán una hora antes para visitar el paseo marítimo, ver las olas, y recorrerlo, tanto lentamente, como echando una carrera con tu amigo imaginario.
Señoras, paseando entre los más atléticos, mirando hacia el horizonte pensativas, y pensandose dos veces si cruzar la calle.
La música de tu ipod seguía cambiando aleatoriamente mientras te dirijías a conseguir tu desayuno, quizás un cafe de el vecchio y un donut para llevar, eso valdría.
La camarera sonrreía como de costumbre mientras me preguntaba ¿Lo de siempre? y con voz dulzona ,contesto que si, lo de siempre.
Wake me up ,when December ends
Agotada, llegas con el donut y el café a casa, lo dejas sobre la encimera , y te dirijes a la habitación. Los leggins se habían pegado con el calor, se notaba que el paseo marítimo era largo, no sentía las piernas.
Agua caliente de la ducha bastaría para reanimar las piernas, un pantalón de pijama y la camiseta que me pondría ese dia, con el pelo todavía húmedo ,te tiras en cama, lo abrazas, y susurras :'Buenos días mi amor'


Dicen que la rutina llega a ser cansina, agotadora. Algo de lo que aveces quieres deshacerte, y algo que puedes llegar a echar de menos, en minutos, segundos. 
Que miles de rutinas pasen por mi vida, una a una, cansinas agotadoras, las querré siempre. Siempre que él esté en ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario