Puede que mi caso sea igual, mi hermana, la mismisima que no deja de meterse en mis asuntos, que entra en mi habitación sin hacer nada y se queda mirando, supongo que serán cosas normales de hermana. Nunca se sabe. Siempre fastidiando miles de tardes perfectas. ¿Pero a que ninguna de esas tardes serían lo mismo sin ella? No claro que no.
¿A que no sería lo mismo entrar en el salón sin escuchar los golpeteos de sus pies saltando , mientras baila eufóricamente, cualquiera de sus canciones favoritas? ¿O cantando Michael Jackson?
No. nada seria lo mismo. En esta casa somos cuatro, siempre lo hemos sido, cuatro, recibiremos a cualquier novato en nuestros queridos metros cuadrados, pero no soportaríamos que se fuera.
¿Que quiero decir con todo esto?
Pues que pueden parecer muchas , que digo, Muchisimas cosas. Detrás de cada pelea, con patadas incluídas, chillidos y alucinaciones de vecinos, de cada discursion sobre que cenar, o sobre cuantas amigas pueden venir, además de el ruido que hacen estas por la noche. De cada uno de los debates sobre a donde ir una tarde aburrida. Detrás de todo eso. Ella sabe que la quiero ,y que daría tantas cosas. Solo por que ella estubiera bien. Lo sabe. Puede que por la actitud, no esté segura , pero sabe que lo doy todo por ella.
Es mi hermana, me toca una vida por aguantarla. Y por que la quiero, y sé que no se lo espera.
La entrada número 23 es solo para ella. ¡Que narices! . Quiero ver esa sonrisa de niña pequeña muchos años más al levantarme un sábado por la mañana, quiero seguir viendola crecer. Quiero seguir formando parte de cada detalle de su vida.
Felicidades chiquita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario